Claves para descubrir la vocación y
elegir los estudios con acierto

Por Yolanda Palomino Cabrero, periodista y orientadora vocacional. Fundadora
de los talleres Encuentra tu vocación.
www.encuentratuvocacion.com

¿Sabías que en España el 33% de los alumnos que empieza una carrera universitaria la abandona? Esto demuestra la importancia de elegir una
titulación afín a nuestra vocación y habilidades.
Este abandono responde a varios factores, entre los que destaca la falta de un trabajo reflexivo previo por parte del alumno para conocer sus habilidades,
intereses y valores.
Explorar tus talentos, es decir, aquellas habilidades personales y académicas en las que destacas; tus pasiones, las actividades que te entusiasman y te
llenan de energía; y tus valores, o lo que es lo mismo, aquellos principios que guían tu vida, son tarea fundamental para descubrir la vocación antes de elegir los estudios.
Es muy habitual encontrarse con trabajadores dedicados a una profesión que no les interesa nada. Esto, a la larga, genera frustración y una gran
desmotivación en la persona. En cambio, cuando estudias algo con verdadero significado para ti y te dedicas a ello, consigues aportar tu mayor valor al
mundo. Y de eso se trata cuando salimos al mundo laboral: de encontrar una profesión en la que aportar valor con nuestras cualidades y aptitudes naturales.
Trabajar el autoconocimiento y la reflexión antes de embarcarse en una carrera universitaria permite a los alumnos conocer mejor sus intereses más profundos y encontrar su propio camino. La era en la que el trabajo se consideraba un sacrificio, casi una esclavitud, ha terminado. Ahora es posible -y muy saludable- disfrutar realizando una actividad que nos apasione y ganar dinero con ello. Para lograrlo hay que empezar por hacer un trabajo de introspección para descubrir nuestra vocación y así tomar las riendas de nuestra vida.

Paso a paso para encontrar la vocación
En la elección de los estudios universitarios, el alumno debería ser el principal protagonista. Realizar ejercicios de autoconocimiento le permite tener un
criterio propio y maduro para tomar “la gran decisión” y no verse condicionado por lo que el entorno, la sociedad e, incluso las modas dicten en lo que a
estudios se refiere.

Es fundamental dedicarse a una profesión alineada con la esencia de la persona. Para alcanzar la plenitud en el trabajo es fundamental lograr una
coherencia entre lo que somos y lo que hacemos. Ser conscientes de nuestras cualidades nos permite buscar un trabajo que encaje con ellas. De nada sirve ganar mucho dinero si existe una incoherencia entre nosotros y nuestro trabajo.

Estas son para mí las 5 claves más poderosas para encontrar la vocación:
1) Explorar los talentos. Preguntarse qué actividades hago especialmente bien y sin esfuerzo, qué conocimientos y habilidades tengo con los que
puedo mejorar el mundo, qué cualidades personales me caracterizan (en este punto, si no se tiene claro, lo mejor es preguntar a quienes nos
conocen qué fortalezas ven en nosotros).
2) Identificar las pasiones. Las actividades que nos entusiasman y nos llenan de energía cuando las realizamos son claras candidatas a
convertirse en nuestra vocación. La pasión es un elemento imprescindible para poder brillar como profesional, por tanto, no debe
subestimarse.
3) Conocer la oferta educativa y laboral. Existen multitud de estudios y titulaciones, tanto universitarios, como de formación profesional y
enseñanzas especiales, y es necesario bucear para conocer toda la oferta educativa. El abanico de posibilidades es inmenso y es imposible
matricularse en unos estudios si no sabes que existen. Por eso es preciso sumergirse en las páginas web de las universidades para recopilar toda la información posible de los grados que nos interesan: asignaturas, conocimientos que se adquieren, para qué te prepara, salidas profesionales, etc..
4) Acercarse a las profesiones. Es fundamental que los alumnos vivan de cerca las profesiones que les llaman la atención. Para ello, pueden
hablar con personas que se dedican a esas profesiones y hacerles preguntas sobre su trabajo e, incluso, acompañarles un día o hacer algún voluntariado en ese sector para conocerlo de primera mano.
5) Reflexionar sobre todo ello. Después de realizar los pasos anteriores el alumno tiene que reflexionar sobre todo esto haciéndose preguntas:
¿Me veo yo trabajando es esto? ¿me gustaría saber más de este sector y formarme en ello? ¿me haría ilusión levantarme cada día para
dedicarme a esta profesión? Si la respuesta es que sí, le dará la pista acerca de dónde está su vocación. Y si la respuesta es que no, le servirá
para descartar esa opción.
Siguiendo este método, los alumnos tienen más opciones de encontrar su vocación y matricularse en unos estudios afines a su perfil.
La pregunta no debería ser en qué estudios me matriculo si no a qué profesión me quiero dedicar, es decir, qué profesión me permitirá aportar mi mayor valor.
Y después buscar los estudios que mejor me acerquen a ese objetivo.

La temida nota de corte de los grados universitarios no debe ser un impedimento. Si un estudiante tiene claro lo que quiere hacer, pero no le
alcanza la nota, siempre existen alternativas para alcanzar la meta. La orientación vocacional también ayuda a trazar una estrategia para conseguir
acceder a la carrera soñada.

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